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Evaluación: Pequeñas historias sobre la mala de la película.

10 agosto, 2010

Diego Leal nos propone en el marco del curso abierto Doc Tic reflexionar sobre la propia experiencia en evaluación. Como diseñadora/facilitadora,  coincido con otros participantes en que es un tema espinoso, de los que prefiero evitar porque me provoca mas preguntas que respuestas.

Quizás lo tengo mas claro como madre: cuando mis hijos se preocupan con la nota y comparan centésimos a mas o a menos, tiendo a desdramatizarles el tema diciendo que en realidad la nota no importa en absoluto. Lo importante es el aprendizaje. Si se sacan buena nota porque tuvieron la suerte de acertar o de que les preguntaran solo lo que sabían, no me alegro, esa nota no refleja su aprendizaje.

Si una mala nota les muestra algo que creian saber y en cambio no sabían, me alegro, porque sirvió para aprender, aunque la nota no refleje ese aprendizaje. Lo mismo cuando la mala nota depende de una arbitrariedad del profesor: qué importa la nota? lo que importa es el aprendizaje!

Quiero que se saquen buenas notas porque son en cierta medida indicador de aprendizaje, de esfuerzo, de trabajo. Pero con los límites señalados anteriormente.

Como alumna siempre estudié lo mejor que pude. Más allá de la exigencia externa, me movía por una motivación interna. Esa misma motivación a veces me llevó a circunstancias curiosas, como por ejemplo en 5to. grado de primaria,  en un examen de matematicas. A todos  les habia dado un resultado distinto al mío, pero yo no quise cambiarlo porque creía que el que estaba bien era el mio. Desaprobé, pero… a mucha honra! jajaja

En uno de mis primeros finales en la Universidad, minutos antes de rendir  descubrí que habia una serie de lecturas obligatorias que yo no había tenido en cuenta. Qué nervios!! Ya finalizando el oral, la profesora me dijo que si contestaba bien la última pregunta terminábamos. Qué es inteligencia para Piaget? preguntó. Justo lo que no había leido!!!! Entonces recordé una única definición que algunas vez había escuchado y la repetí decidida.  Acerté. Logré disimular mi ignorancia. Me felicitó y me fui.

Uno de mis mejores recuerdos en materia de evaluación curiosamente fue una prueba estandarizada. Contra el estereotipo más difundido, esa prueba realmente me hizo pensar, me desafió  a trabajar sobre lo que sabía para dar respuestas que hasta ese momento no había pensado. Fue una de las pocas veces que aprendí durante la evaluación. Esa vez, parece que mis respuestas tampoco fueron las esperadas, sin embargo sí fueron, a su manera, correctas. Me sentí gratificada por haber comprobado que había aprendido y que lo había podido usar creativamente.

En el fondo soy muy esceptica acerca de la real posibilidad de evaluar el aprendizaje. Creo que podemos obtener informaciones de algunos indicadores, relativos, que nos den un acercamiento al tema. Quizás, pienso ahora, lo mejor que podemos hacer como docentes/diseñadores/facilitadores es ayudar a las personas a aprender, y tomar la evaluación como una oportunidad más para hacerlo.

Creo que…

  • la evaluación debe estar orientada al aprendizaje, a su servicio.
  • que el aprendizaje es un proceso continuo, y siempre  relativo. Punto de partida y de llegada son dos momentos arbitrarios de un continuo.
  • que facilitar el aprendizaje implica ayudar al aprendiz a tomar conciencia del mismo, en  sus logros (siempre temporales) y en sus errores, que le brindan una nueva oportunidad de aprender. En este sentido creo que facilitar el aprendizaje implica diseñar situaciones de evaluación donde el aprendiz pueda verificar lo que sabe (usandolo, creando) y donde también pueda tomar conciencia de lo que no sabe, de sus dudas, incoherencias, etc. y asumirlas como nuevos estímulos para seguir aprendiendo.
  • es fundamental apelar a la autoevaluación, pero también creo que la hetero y co evaluación completan el panorama y permiten muchas veces descubrir aspectos que a uno mismo se le escapan.
  • la evaluación del aprendizaje no debería centrarse en el resultado sino también en la actitud de esfuerzo y trabajo dedicado al proceso. En última instancia esas son las herramientas que pueden conseguir los resultados a menor o mas largo plazo.
  • independientemente de que seamos o procuremos ser aprendices autónomos, la presencia del otro importa.

Ya escribí demasiado! me voy a cenar!

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2 comentarios leave one →
  1. 12 agosto, 2010 3:35

    Hola:
    Al leer tu entrada pienso en la evaluación formativa que es precisamente d elo que escribo hoy en mi blog.
    Creo que entre quienes estamos interesados en mejorar nuestro trabajo como docentes hay muchas coincidencias de fondo. Al menos en este tema estamos totalmente de acuerdo.

    Un saludo y gracias por aportar tus ideas al aprendizaje de otros.

    Ana Cristina Bórquez

    • 12 agosto, 2010 9:57

      Estimada Ana Cristina:
      gracias por dejar tu comentario, pues aunque comencé este blog pensando en algo privado para apoyar mi trabajo de tesis, se fue haciendo público y con ello se fue instalando la expectativa de ida y vuelta. Visité tu blog y me gustaron mucho tus posts, asi que seguiremos en contacto. Ya dejé por allí mis comentarios.
      Un cordial saludo
      Estela
      PD: por cierto, amo México, viví allí en el DF, y conocí Tijuana por… 1980.

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